domingo, 5 de febrero de 2017

Te llevas la Palma.

El intento de Cuba de explotar el azúcar en los años 60 supuso un empobrecimiento de la isla porque, entre otras cosas, tuvieron que aumentar su deuda exterior para obtener tecnología que no disponían. Y cuando Rusia les facilitó todo, resulta que el precio del “monocultivo” fue decreciendo. Realmente Fidel quiso industrializar su país pero la falta de un crecimiento orgánico ocasionó un deterioro económico importante para Cuba.

Otro gran fracaso del monocultivo fue en China, también en los años 60, donde exportaron la mayor parte de su producción de cereal a Rusia. Lo que fue visto por Mao como un éxito pronto demostró ser un fracaso ya que a Mao se le había ocultado que la cuota de cereal que recibían la población china, y ésta cuota eran insuficiente, debido a plagas y otras causas, y el país sufría una hambruna total. Este hecho degeneró en la Revolución Cultural para purgar a los “mentirosos del partido” que no fue más que una purga a gran escala (ríete del holocausto). La historia es más larga y compleja, pero realmente el factor de explotación agraria fue uno de los detonantes de ésta revolución.

En Rusia, hará cosa de 10 años, eliminaron gran cantidad de viñedos para dedicarlos a otros cultivos de crecimiento más rápido y beneficioso, pero debido a las tendencias del mercado, resultó que quien creció más fueron las uvas y sus derivados. Y claro, las viñas tardan en crecer. Y encima cerraron la frontera a las importaciones. Adivina qué vale más que el oro en Rusia.

Y en España tenemos el caso de la Cochinilla, que casi la erradicamos y hoy en día vuelve a ser un producto que da grandes beneficios.

Pues eso, no existe un mercado estable ni un cultivo beneficioso. La humanidad quiere maximizar su beneficio y esto es debido a las tendencias de consumo, no a las decisiones de las multinacionales. O puede que sí que dependa de sus decisiones, porque el mercado es un pez que se muerde la cola. No se puede echar 100% la culpa a “los de arriba” acerca de la deriva de los mercados, si no que la “los de arriba” también responde a los estímulos de los consumidores, que a la vez se dejan influenciar por las ideas de la “los de arriba”.

Y llegamos a la Palma. Hoy en Europa hay un clamor contra el consumo de Palma por temas de explotación de la mano de obra agraria en países productores y por la deforestación y por su posible relación con cáncer.

A ver, seamos razonables.

1. La necesidad de Palma se origina con la necesidad de eliminar las grasas Trans.
2. Las grasas Trans se originaron con la necesidad de bajar costes.
3. Los costes bajos se originaron con tu necesidad de llenar la bolsa con esas cosas que te gustan tanto comer.
4. Te gusta comer esas cosas porque están buenas y son baratas porque llevan Palma.
5. Y los países tercermundistas, que son los únicos que pueden fabricar esta materia a bajo coste, deforestan para plantar palma a mansalva para que tú puedas tener productos buenos de sabor a bajo coste.

¿Y eso es culpa de la Palma?

No nos engañemos. 

Esto no es culpa de la Palma. Si mañana logras o logramos erradicarla, pues estos países cultivaran otras cosas por lo que la explotación agraria masiva y la deforestación están garantizadas. Y si les metes aranceles a esos países por “deforestar” pues ocurrirán varias cosas, a saber: más desestabilización, más pobreza, más explotación de los trabajadores, más inseguridad, menos derechos…

Vamos, que si dejas de comprarles, les jodes. Y si compras, les jodes. Así que olvídate de rasgarte las vestiduras en contra del aceite de Palma y de clamar por su prohibición. No sirve.

Pero bueno, eso nos deja con una duda… ¿Qué hacer? 

...

Yo qué sé.
No soy una ONG,

Es que parece que cuando lees un blog o un artículo o un diario el escritor es la fuente de sabiduría que puede solucionarlo todo. Pues yo digo que no lo sé, que hagas lo que quieras o lo que consideres. Porque hagas lo que hagas, perjudicará a alguien. Fijo.

Lo que sí que te puedo decir es que el cambio empieza en nosotros mismos (que frase más bonita digna de blog de mujeres)  por lo que cada vez tengo más claro que requerimos de un consumo responsable que cumpla los siguientes puntos (en serio, que alguien saque a mi lado femenino de mi mente):
1. Comer menos: no significa adelgazar, significa comer lo adecuado cada día sin pasarnos.
2. Comer productos de más calidad.
3. Comer productos cuanto más locales y cercanos  mejor.
4. Elimina porquerías, elimina snacks, panadería y el máximo posible de alimentos procesados.
5. Come verduras, cereales, carne, pescado, huevo. Comer variado.
6. Comer Sano®. Nunca he entendido esta frase, yo creo que esta frase debe de estar registrada porque todo alimento produce cáncer… si no, ¿de qué se alimenta el cáncer? Pero bueno, lo dicho, todo es malo en exceso.

Y esos son mis principios. (Y si no le gustan... por un módico precio tengo otros)

Y sinceramente, estos puntos no los cumplo. (Sí, he dicho que no los cumplo, no es un error, y sigo vivo (al menos cuando hice este post))


TL:DR es tu culpa y lo sabes.

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